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viernes, 16 de septiembre de 2016

EJERCICIO DE SANACIÓN: LIBERAR APEGOS Y DOLORES EMOCIONALES




Toma unos minutos para estar a solas contigo mismo.
Con tres respiraciones profundas, empieza a relajarte y a adentrarte en tu interior. Puedes cerrar los ojos si lo deseas.
Ahora, recuerda una situación concreta o una persona que te haya generado una emoción negativa o dolor. También pueden ser varias emociones negativas, como por ejemplo, el enojo, la rabia, la ira, el rencor, el resentimiento, el odio, la cólera, el miedo, la tristeza, etc.

A continuación, hazte la pregunta: "¿Quién siente esta emoción?".
Permanece unos instantes en silencio, auto-indagando en quién es el que siente la emoción.
Tu respuesta es "yo". Pero, ¿quién es este "yo"?.
Contempla eso. Contempla quién es este "yo" que siente esa emoción negativa o ese dolor.

Ahora, hazte la pregunta: "¿Soy consciente de esto?".
Permanece unos instantes más en silencio, auto-indagando en si eres consciente de este "yo" que siente la emoción negativa o el dolor.
Tu respuesta es "sí, soy consciente".
Si no fueras consciente, no te darías cuenta de nada de esto, estarías totalmente ausente. Por tanto, hay alguien ahí que es consciente en todo momento.

A continuación, hazte la pregunta: "¿Quién es el que es consciente?" o “¿qué es eso que es consciente todo el tiempo?”
Toma unos momentos para estar en silencio, para auto-indagar en quién es consciente del "yo" que siente la emoción negativa o el dolor.
Tu respuesta es: "Yo soy consciente".
Entonces, hay dos yoes; el "yo" que siente la emoción y el "Yo" que es consciente del "yo" que siente la emoción.
Por tanto, ¿cuál de los dos yoes eres tú?
Contempla eso.

Estás cambiando el modo de ver las cosas. Estás cambiando tu foco de atención y te estás dando cuenta de que tú eres dos yoes, pero uno de ellos es real y el otro es ficticio, ¿cuál de ellos es el real y cuál es el ficticio?

El "yo" que siente la emoción, es tu persona, tu identidad. Es tu identificación con el cuerpo-mente y tu historia. Este “yo” ha experimentado una situación concreta y de ahí ha surgido una emoción. Este “yo” es el ego o también llamado "yo separado". 
Este “yo” no es real, es tan solo una creencia mental que se identifica con este cuerpo-mente, dando lugar a un personaje ficticio basado en conceptos y condicionamientos mentales, y patrones establecidos. Todo esto forma parte de la historia, de la película, por tanto es ficticio.

Por otro lado, el "Yo" que está más allá de la historia, y que está todo el tiempo observando todo lo que sucede, es un "Yo" que no puede ser nombrado, no puede ser descrito, porque no tiene nombre ni forma. Está más allá de lo que acontece, percibiendo, observando y siendo consciente. Siempre permanece como Presencia Consciente, como observador. 
Este "Yo" es tu verdadera naturaleza. Eres Tú. Es la Conciencia Pura no manifestada que está más allá de las formas manifestadas.

Ahora puedes ver claramente que no eres el personaje que está implicado en la historia. Puedes ver que esa emoción que sientes no es tuya, simplemente ha surgido debido a que estabas identificado con el “yo”, y cuando ha surgido un pensamiento, te has apegado a él. Este apegarse al pensamiento ha generado una emoción en tu cuerpo, la cual te ha hecho sentir mal, te ha hecho sentir dolor. 
Así pues, cada vez que te identificas con este “yo” que crees que eres, cada vez que te identificas con tu cuerpo-mente y tu historia, estás generando dolor y sufrimiento. El apego al “yo” es la causa de todo el dolor emocional.

¿Puedes darte cuenta de que tú no eres el “yo”?
Contempla eso.
Tú eres eso que está más allá de esta película del “yo” y su historia. Eres eso que siempre observa, eso que siempre está consciente.

Pongamos un ejemplo: Imagina la pantalla de un cine, y en la pantalla aparecen unas imágenes; un bosque que se está quemando. Los árboles se queman, pero ¿se quema la pantalla?
La pantalla no se quema, pues no forma parte de la película. 
La película es una proyección, por tanto, es una ilusión. 
La pantalla, en cambio, es el espacio en el cual sucede la historia. Y nunca es afectada por la historia. Los árboles que aparecen en la pantalla sí se queman, porque forman parte de la película; pero la pantalla no se quema, ya que está más allá de la película. 
La pantalla se mantiene siempre intacta. La película no puede dañarla, no puede herirla. 

Tú, Presencia Consciente, eres la pantalla, en la cual sucede una historia. Mientras no estés identificado con un “yo”, no puedes ser afectado por lo que sucede en esa historia; no puedes ser tocado, ni herido. Por tanto, no puedes sentir dolor ni sufrimiento. Únicamente siente dolor y sufrimiento el personaje que está involucrado en la historia; el “yo”, el ego. Es importante trascender este “yo” y vivir desde nuestra verdadera esencia.
Mientras nos identifiquemos con un personaje que vive una historia, sentiremos dolor y sufriremos, pero si cambiamos nuestro punto de vista y enfocamos nuestra atención a Eso que está más allá y que siempre es consciente de todo lo que acontece, y reposamos como Consciencia Yo Soy, entonces nada ni nadie podrá afectarnos ni alterarnos, no habrá sufrimiento, solo paz.

Ahora que puedes ver claramente que Tú eres Presencia Consciente, observa esa emoción que siente este "yo" que creías ser. Únicamente observa intensamente esa emoción. Al observarla siendo Presencia Consciente, verás que la emoción desaparece. Se disuelve en la nada. Se transmuta en luz. 
Tú tienes el poder de poder transmutar toda negatividad y dolor en luz. Solo con la luz de tu Presencia Consciente, cualquier forma de negatividad, se disolverá.
Ésta es la sanación más elevada. Y tú puedes acceder a ella siempre que quieras.




Las nuevas reglas para la Tierra por Neale Donald Walsch

Desde ahora Las Nuevas Reglas para La Tierra, o los nuevos acuerdos, requieren que demos un salto gigantesco desde donde estamos en este momento hacia la sociedad altamente evolucionada en la que nos podríamos convertir si así lo deseáramos. ¿Cómo damos este salto? Con pequeños pasos, día a día.
1. Actuarás como un ser único en todas las cosas
2. No afirmarás tener la razón
3. No usarás la violencia para resolver los problemas
4. Compartirás y compartirás por igual
5. No juzgarás ni condenarás
6. Amarás sin condiciones
7. Preservarás y protegerás tu hogar en la Tierra
8. No afirmarás ser propietario de nada
9. No afirmarás ser superior a nadie
10. No declararás ser ignorante
Existe una forma para que la Humanidad viva junta en armonía sobre este planeta. La "Paz en la Tierra" no es una meta inalcanzable. Pero será inalcanzable si continuamos operando bajo las mismas reglas y la misma forma de entender la vida que hemos practicado hasta el desastre que parecemos estar viviendo.
Aquí, entonces, está la clave: Tenemos que olvidar lo que creíamos que sabíamos, lo que pensábamos que iba a funcionar y lo que pensábamos que era correcto. Debemos estar dispuestos a recrear la sociedad de una nueva forma, con nuevos acuerdos.
Acá tenemos algunos puntos que considerar. Propongo Las Nuevas Reglas para la Tierra y por supuesto, las escribí deliberadamente para que parecieran los Diez Mandamientos y así llamar tu atención. En verdad, no hay ningún requerimiento y no hay nada que "tengamos" que hacer en la vida. Dios nos ha dado el libre albedrío para ser y experimentar lo que deseemos.
Así que la pregunta ahora es ¿Cuál es nuestro deseo? ¿Deseamos vivir voluntariamente unos nuevos acuerdos que reflejen nuestra comprensión sobre cómo eliminar la lucha y la muerte y reemplazar esto con paz y armonía, o queremos continuar viviendo como hasta ahora? Si escogemos lo primero, acá tenemos un camino que seguir:
1. Actuarás como un ser único en todas las cosas
El mayor problema que tenemos en el planeta es nuestro pensamiento sobre la Separación. Insistimos en imaginarnos separados de Dios (si es que acaso creemos que existe un Dios) y separados los unos de los otros. Todos nuestros conflictos mortales y la mayoría de nuestros problemas humanos quedarían eliminados si simplemente decidiéramos que lo opuesto es verdad, que somos Uno con todo y que la Unidad es la naturaleza esencial de todas las cosas.
La Unidad no es Igualdad. En nuestra mano, ningún par de dedos es igual, ni son iguales a nuestro pulgar, sin embargo todos son parte de la misma mano. Es de esta forma en la que podemos comprender la Unidad. Cuando si lo comprendemos, automáticamente le haremos a los otros lo que deseamos que nos hagan a nosotros, porque nos daremos cuenta de que lo que estamos haciendo a otros nos lo estamos haciendo a nosotros mismos. Nada que le hagamos al prójimo, ya sea lo que llamamos bueno o malo, deja de regresar a nosotros.
Todo se Devuelve. Así es. Esto es todo lo que hay que saber. Si sabes esto, no tienes que saber nada más sobre como vivir juntos, sobre cómo conducir la política, sobre cómo diseñar la economía, sobre cómo practicar la religión.
En vista de que somos Un Solo Ser, lo que hacemos a otro nos lo hacemos a nosotros mismos, lo que dejamos de hacer por otro, lo dejamos de hacer por nosotros mismos, lo que es bueno para otro es bueno para nosotros y lo que no es bueno para otros tampoco lo es para nosotros. La mayoría de los seres humanos no comprendemos esto. Eso es lo que hace que actuemos de forma demente, haciendo cosas continuamente para Molestarnos los unos a los otros.
2. No afirmarás tener la razón
El segundo de los grandes problemas que tenemos en el planeta es nuestra creencia de que "tenemos la razón" sobre algo. Esta creencia ha asesinado más gente que cualquier otra invención de la mente humana. Lo triste de esto es que las cosas que creíamos "correctas" en un momento de la historia – lo suficientemente "correctas" para matar - son las mismas cosas que declaramos que son "equivocadas" sólo unos años después. 
Nos imaginamos que existe algo "correcto" o "incorrecto" intrínseco en el Universo, y en medio de nuestra arrogancia, nos imaginamos que somos nosotros quienes lo controlamos. Que nosotros estamos claros. Es nuestro punto de vista y nuestra comprensión y nuestro sistema de valores y nuestra clasificación de rangos y nuestra estructura económica y nuestra creencia religiosa las que son correctas.
Todos los demás están equivocados. ¿Y cómo sabemos esto? Simple. Así lo dice Dios. Pero, ¿qué pasaría si Dios no tuviese ninguna preferencia en este sentido? ¿Qué pasaría si Dios tuviese todo lo que necesita? ¿Qué pasaría si Dios no necesitase nada ni de nosotros ni de nadie más y por lo tanto, no tendría ninguna razón para imponer ningún tipo de requerimientos sobre nosotros? ¿Y entonces qué utilizaríamos como medida de lo que es "correcto" o "incorrecto"? 
Tendríamos que usar otro tipo de medida: Lo Que Funciona y Lo Que No Funciona. Y esto quedaría definido por lo que la sociedad en sí busca experimentar. Nadie en nuestra sociedad demandará estar Absolutamente en lo Correcto sobre nada (mucho menos matar a otro por esto), porque se daría cuenta de que lo absolutamente correcto o absolutamente incorrecto no existe y que Lo Que Funciona y Lo Que No Funciona son evaluaciones subjetivas, tomando en cuenta muchos factores y condiciones.
3. No usarás la violencia para resolver los problemas
Si comprendiésemos que nuestra propia idea sobre Lo Que Funciona y Lo Que No Funciona podría cambiar a medida que transcurre el tiempo, nunca utilizaríamos la fuerza o la violencia para resolver nuestras diferencias.
Tristemente, aceptaríamos que podríamos estar atacando o asesinando a alguien sobre algún asunto con el que podríamos estar de acuerdo en el futuro. Igualmente, si comprendiésemos que Todos Somos Uno, nunca nos atacaríamos, heriríamos o mataríamos, porque comprenderíamos que estaríamos haciéndonos esto a nosotros mismos - y que nosotros, tarde o temprano sentiríamos el efecto de lo que le estamos haciendo a la Otra Parte de Nosotros. 
En nuestra nueva sociedad comprenderíamos todo esto - porque esto es lo que se nos enseñaría. 
Nuestras escuelas ya no modificarían y santificarían nuestro pasado para que fuese enarbolado como el Método Correcto y Perfecto. Y ya no utilizaríamos la violencia para resolver el problema de entretener a nuestra juventud. (¿Aún no les suena extraño que la mayoría de los terroristas suicidas son menores de 30 años de edad?)
4. Compartirás y compartirás por igual
Hay suficiente en este mundo para todos. El problema no es sobre la carencia sino sobre el temor. El temor de que "no haya suficiente". Si pensáramos que hay una cantidad suficiente de todo, no habría razón para sentir temor.
Podríamos compartir todo lo que tenemos con todos aquellos cuyas vidas tocamos. En nuestra nueva sociedad, se nos invitaría a aceptar la abundancia de todo y se nos invitaría a no pasar nuestras vidas luchando por adquirir, adquirir, adquirir - ni acumular y proteger todo lo que hemos adquirido, no vaya a ser que alguien se coma un pedazo de nuestra manzana o de nuestro pastel, ni una parte de nuestros dulces. 
Comprenderíamos que hay suficientes dulces para todos. Ya no sucedería que unos pocos acumulasen la mayor parte de la riqueza y los recursos de la Tierra. En nuestra nueva sociedad nos aseguraríamos que nadie tenga carencias sobre este planeta, que nadie muera de hambre mientras millones de personas desechan millones de kilos de comida. 
Nos aseguraríamos que nadie se vea forzado a vivir en ranchos de lata corrugada en barrios, mientras gastamos millones en construir un country club a cinco kilómetros de distancia. Eliminaríamos el hambre y la pobreza por fin (es posible) y elevaríamos al más bajo entre nosotros en todas las formas. 
Así, no sólo eliminaríamos la miseria y la desesperación, sino los malestares y la violencia que estos producen o pueden producir. Es vergonzoso señalar algo tan obvio. Que la raza humana evite aceptar esto o hacer algo sobre esto es aún más vergonzoso. También es mortal.
5. No juzgarás ni condenarás
En las sociedades altamente evolucionadas, no existen ni los juicios ni las condenas. Igualmente, no existirían en nuestra nueva sociedad. Viviríamos por tres códigos de conducta: Conciencia, Honestidad, Responsabilidad. Las observaciones reemplazarían los juicios y las consecuencias naturales reemplazarían los castigos. 
Si y cuando observásemos a aquellos que hacen Lo Que No Funciona, la consecuencia natural sería que la sociedad los enfrentase a un panel de iguales, para ver si están conscientes de los efectos de lo que están creando, se les pediría ser honestos sobre su papel en esa creación y evaluar sus razones; igualmente, se les invitaría a ser responsables por Sus acciones haciendo lo que fuese necesario para compensar cualquier daño que se haya podido ocasionar.
6. Amarás sin condiciones
La naturaleza del amor en nuestra nueva sociedad estaría redefinida. El amor se vería no como una respuesta sino como una decisión, no como una reacción sino como una acción, no como una declaración de cómo es la otra persona y lo que ha hecho, sino de quien somos nosotros y lo que escogemos hacer. En la nueva sociedad, todo el paradigma del amor quedará al revés. 
Se recordará que el amor es lo que somos, y que ha sido en la sublimación de esto que hemos perdido el camino. Todos serían capaces de amar a todos en libertad, de la forma que todos considerasen apropiada en cada momento, tomando en cuenta la Conciencia, la Honestidad y la Responsabilidad. 
Entonces, cuando a nadie le falte el amor ni la oportunidad de buscarlo y ofrecerlo, ya no nos sentiríamos agraviados, porque el amor le da todo a todos y no requiere nada en retorno.
7. Preservarás y protegerás tu hogar en la Tierra
En nuestra nueva sociedad se nos invitaría a prestarle atención a lo que le hacemos a nuestro planeta hogar. Cuidaríamos, no dañaríamos el medio ambiente. Conservaríamos, no despilfarraríamos nuestros recursos. 
Protegeríamos, no destruiríamos nuestra ecología. Y ya no ignoraríamos la relación de interdependencia que tenemos con nuestra Tierra, la veríamos como un sistema vivo, tal como nosotros. Ya no negociaríamos pérdidas a largo plazo por ganancias a corto plazo - ni nos parecería aceptable que otros lo hiciesen. Esto no sería considerado como algo Que Funciona.
8. No afirmarás ser propietario de nada
La idea de que realmente podamos ser "propietarios" de cualquier cosa, en el sentido de que es nuestro y solamente nuestro, ahora y para toda la eternidad, ya no sería parte de nuestra forma de pensar en la nueva sociedad. En los días ya pasados se pensaba que podíamos ser dueños de cualquier cosa - hasta de otros seres humanos, que convertíamos en esclavos.
Hasta de nuestros hijos. Hasta de nuestras esposas. Y actuamos de esta forma. Existen lugares alrededor del globo en los que todavía se actúa de esa forma. Y aún en muchas partes aún nos imaginamos que poseemos la tierra debajo de nosotros y el cielo por encima de nosotros. (Hasta discutimos sobre la altura por encima de nosotros y la profundidad por debajo de nosotros sobre las que tenemos "derechos" de "propiedad".) 
En nuestro delirio hemos reclamado ser propietarios de lo que está dentro de la Tierra - de cada roca, mineral y gota de agua. Observen que hemos dicho que estas cosas no le pertenecen a la Tierra y por lo tanto a todas las personas sobre la Tierra. Les pertenecen sólo a aquellas personas sobre la Tierra en ese preciso lugar. Y así funciona nuestra lógica. 
Pero, en nuestra nueva sociedad, tal "lógica" sería considerada una locura como la que es y el planeta no sería considerado "propiedad" de nadie, sino de la humanidad. Se nos invitará a aceptar la administración de las tierras, con la posibilidad de cosechar todos los beneficios que resulten de esa función, siempre que cuidemos de la tierra sabiamente y hagamos que su producto esté disponible justamente. 
La "propiedad" de cualquier cosa sería considerada como el mito que es. Aún aquello que nos hubiésemos "ganado" sería visto sólo como algo que obtendríamos gracias a la infraestructura creada por la misma sociedad (es decir, por todos). Por lo tanto, de nuevo, se nos invitaría a administrar esa "parte" de la vida - pero una vez más, sólo si la usásemos sabiamente y no abusásemos de ella, o abusásemos de otros por ella. 
Por lo tanto, se nos invitaría a disfrutar de nuestro dinero o nuestro poder o de nuestras posesiones como mejor nos pareciese y pasaríamos la administración de estas cosas a nuestra familia e hijos; sin embargo, si usásemos estas cosas para herir a otros o dañar a la sociedad como un todo, se nos decomisaría.
9. No afirmarás ser superior a nadie
La idea de que somos "mejores" en cualquier forma que otros es lo que nos ha permitido justificar nuestras acciones de quitarle a otros lo que es suyo o no darle a otros lo que es nuestro. Hemos cometido todo tipo de atrocidades y perpetrado todo tipo de crímenes contra la humanidad y todo con el razonamiento de que tenemos "el derecho de" hacerlo, por nuestra raza, religión o nacionalidad superior. 
Cuando otros usan la violencia contra nosotros, gritamos trampa. Pero cuando usamos la violencia contra otros, decimos que es justo, porque nuestra razón es "mejor". En nuestra nueva sociedad se nos invitaría a acabar con nuestra idea sobre lo que es "mejor" y reemplazarla con la idea de "otro". Por lo tanto, nuestra "mejor" idea, nuestra "mejor" religión se convertirían en "otra" idea, otra "religión", nuestra "mejor" forma de vivir o gobernar se convertiría en "otra" forma.
10. No afirmarás ser ignorante
Finalmente, la idea de que no sabemos y no podemos saber que la forma antigua de vivir no es Lo Que Funciona será dada de alta por fin por nuestra nueva sociedad. Sacaríamos la cabeza de la arena. Abriríamos los ojos.
Evitaríamos pensar que no podemos saber nada acerca de realidades superiores, o Quien Somos en Realidad, o nuestra relación con Dios y el Universo. Y entonces, por fin, el deseo tradicional de la Navidad por "paz sobre la Tierra, buena voluntad a los hombres" podría convertirse en una realidad.
Desde Ahora Hasta Entonces Las Nuevas Reglas para La Tierra o los nuevos acuerdos requieren que hagamos un salto gigantesco desde donde estamos ahora hacia la sociedad altamente evolucionada en la que nos podríamos convertirnos si así lo deseáramos. ¿Cómo damos este salto? Con pequeños pasos, día a día. 
Estamos proponiendo una nueva senda llamada Unidad-Ahora-En-Todo-Lugar. Por medio de este programa, sugerimos que la gente se reúna en sus pueblos, sus comunidades en todas partes para discutir las nuevas formas de ser, sus posibilidades, sus retos y su manifestación en nuestras vidas.
Así que, de hecho, este podría ser un camino para que la humanidad viva junta en armonía sobre nuestro planeta.
Artículo escrito por Neale Donald Walsch en la revista CONVERSATIONS, No. 57, 2001.
Traducción: Elisabeth Tepper K.

jueves, 15 de septiembre de 2016

Reflexión Septiembre 15… Atravesar tiempos difíciles

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Somos seres tenaces. Pero, de muchas maneras, somos frágiles. Podemos aceptar el cambio y la pérdida, pero esto lo hacemos a nuestro propio ritmo y a nuestro propio estilo. Y solamente nosotros y Dios podemos determinar ese momento. (Ya no seas codependiente).
Los tiempos difíciles, los tiempos de estrés, no son todo lo que hay en la vida, pero sí son parte de la vida, del crecimiento, y del seguir adelante. Lo que hacemos con los tiempos difíciles, o con la energía difícil, es elección nuestra.
Podemos utilizar la energía de los tiempos difíciles para resolver nuestros asuntos. Podemos usarla para afinar nuestras habilidades y nuestra espiritualidad. 
O podemos atravesar estas situaciones sufriendo, almacenando amargura y rehusándonos a crecer o a cambiar.
Los tiempos difíciles nos pueden motivar y moldear para sacar lo mejor de nosotros mismos. Podemos usar estas épocas para adelantar y subir a niveles más altos de vivir, de amar y de crecer.
La elección es nuestra ¿Nos dejamos sentir? ¿Adoptamos una actitud espiritual, incluyendo en ella la gratitud, hacia el evento? ¿Le preguntamos a la vida y a nuestro Poder Superior que es lo que se supone que debemos estar aprendiendo y haciendo? ¿O utilizaremos el incidente para probar creencias viejas, negativas? ¿Diremos: “A mi nunca me pasa nada bueno… solo soy una victima… No se puede confiar en la gente… La vida no vale la pena vivirla”?
No siempre requerimos de la energía difícil, o estrés, para motivarnos a crecer o a cambiar. No tenemos que crear estrés, buscarlo o atraerlo. Pero si esta ahí, podemos aprender a canalizarlo en crecimiento y utilizarlo par lograr lo que es bueno en la vida.
“Dios mio, permite que mis tiempos difíciles sean épocas de curación”.
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).
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Frase del Dia: 15 de Septiembre

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¡Es horrible estar obsesionado con otro ser humano o con un problema! ¿Conoces alguna persona obsesionada con alguien o con algo? Esa persona no puede hablar de otra cosa, no puede pensar en otra cosa. Aunque parezca oírte cuando le hablas, sabes que no te escucha. Su mente está dando tumbos, va de aquí para allá en un interminable remolino de pensamientos compulsivos. Está preocupada. Relaciona todo lo que le dices (aunque no tenga nada que ver) con el objeto de su obsesión. Dice las mismas cosas, una y otra vez, usando las mismas palabras o cambiándolas ligeramente. Lo que tú digas no sirve de nada. Aunque le digas que pare, no sirve de nada. Probablemente lo haría si pudiera. El problema es que no puede hacerlo (en ese momento). Pues está a punto de estallar con la discordante energía de que está hecha la obsesión. Tiene un problema o una preocupación que no sólo lo molesta y lo controla.


(Melody Beattie de su Libro ya no seas Codependiente).
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Reflexión Septiembre 14… ¿Qué es bueno para mí?

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Cuando nos estemos escudriñando el alma, ya sea a causa de pequeñas o grandes decisiones que enfrentemos durante el día, podemos aprender a preguntarnos, ¿ Esto es bueno para mí?... ¿Es esto lo que realmente quiero?.... ¿Es esto lo que necesito?.... ¿Siento que esta es la dirección correcta para mí?...¿O estoy sucumbiendo al control y la influencia que a veces permito que otros tengan sobre mí?
No es un egoísmo enfermizo cuestionarnos si algo nos conviene. Esa es una vieja manera de pensar. Preguntarnos si algo es bueno para nosotros es una conducta sana de la que no tenemos por qué avergonzarnos, y que probablemente resultará conforme también a los mejores intereses de las otras personas.
No nos extraviaremos en el sendero egoísta de la autoindulgencia por preguntarnos si una cosa nos conviene. No nos desviaremos del plan que Dios tiene para nosotros.Al hacernos esta sencilla pregunta, participamos en dirigir nuestra vida hacia el bien y el propósito más alto; nos adueñamos de nuestro poder para mantenernos en autoestima.
"Hoy empezaré a actuar conforme a mis mejores intereses. Lo haré con el entendimiento de que, en su momento, lo que elija no complacerá a todos los que me rodean. Lo haré con el entendimiento de que preguntarme si una cosa me conviene en último término me ayudará a asumir una verdadera responsabilidad por mi vida y por mis elecciones".
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

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miércoles, 14 de septiembre de 2016

La alegría, la sonrisa y la gratitud. II



La alegría, la sonrisa y la gratitud. II

Pregunta:

¿Me hablas todavía un poco más de la sonrisa?

Respuesta:

“La sonrisa será la Gran Luz que irradiarás, será alimento para tu corazón, para las Almas que encontrarás.

La sonrisa te ayudará a vivir la gran exposición de tu Esencia, porque con la sonrisa no temerás nada, sentirás aquel desapego que lleva al intocabilidad.

Con la sonrisa recordarás más fácilmente que eres un Alma que está yendo hacia la paz, el Amor, la Luz, y olvidarás de ser un ‘Corazón’ ansioso.

La sonrisa creará un escudo indispensable para todas las dificultades, lo sentirás como una protección.

Si la sonrisa estuviera en tu rostro, si el Credo será sellado en tu corazón, los acontecimientos no te tocarán y quién podría herirte reconocerá tu Luz, sentirá tu intocabilidad.

Dónde puedas, ayuda, entrega tu mano, entrega una semilla tuya, contiene, sana.

Dónde no puedes hacer todo esto, sonríe, porque la sonrisa ya es de por si un regalo, una ayuda, una sanación, una perla.

Aquel ‘Corazón’ así tocado por tu sonrisa que tendrá a su vez grandes oportunidades para aprender, la importancia de la sonrisa. Esta es la verdadera enseñanza, el verdadero donar, el ser testigo, despertadora.”


Comentario

Aquí están algunos juegos para experimentar cuánto sugerido por los Ángeles:


Juego nro 1

- Ponte delante del espejo en plena luz.

- Obsérvate.

- Haz una expresión neutra: obsérvate y siente qué sucede dentro de ti.

- Entristece un poco el rostro: obsérvate y siente qué sucede dentro de ti.

- Entristece el rostro un poco más: obsérvate y siente qué sucede dentro de ti.

- Ahora realiza todas las expresiones que puedes tener cuando encuentras y vives dificultades: dureza, firmeza, autoridad, rabia, cuando te sientes ofendida, amargada, triste, etc., y con cada una obsérvate y siente qué sucede dentro de ti.

- Vuelve a hacer una expresión neutra.

- Ahora comienza a sonreír un poco, luego cada vez más, hasta sonreír completamente, hasta cuando también tus ojos sonreirán: obsérvate y siente qué sucede dentro de ti.

No podrás que alegrarte por la belleza que hay en tu rostro cuando sonríes, por el atractivo que emanas, por la Luz que tus ojos expresan.


Juego nro 2

Siéntate en posición cómoda, cierra los ojos y repite este juego en todas sus fases, sintiendo qué sucede dentro de ti, qué vibra dentro de ti.


Te darás cuenta de cuánto obscurecerse lleva a sufrir y sonreír en cambio lleva a alegrarse; cuánto, volviéndote sombra, se lleva pesadez al corazón y sonriendo se lo aligera.


Juego nro 3

Pide a un amigo de jugar contigo, siéntate de frente y haz que haga este juego de cambiar expresión, para comprender en él cuánto la falta de sonrisa vuelve feo, mientras la sonrisa adorna, hasta volvernos resplandecientes, encantadores, brillantes.

Luego haz tú este juego para él, hasta que pueda probar, sentir, comprender la necesidad, la indispensabilidad de la sonrisa.

Este es un hermoso regalo que ofrecer.


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Si, una vez realizados estos juegos, eliges expresar siempre la sonrisa, ayúdate con este otro juego que hacer durante el día:


En lo que sea que hagas, cada tanto detente repentinamente y pregúntate:

- ¿Estaba sonriendo? -

No cuentes cuántas veces tendrás que responderte que no, no te amargues… en ese preciso momento inicia a sonreír…

Y con alegría en el corazón y la sonrisa sobre la cara será natural

vivir en la gratitud


Pregunta:

Tengo dificultad para expresar la gratitud, porque me faltan muchas cosas que deseo.

Respuesta:

“La llave es la gratitud misma.

Comienza por expresarla, comienza a usar esta llave y verás cuántas puertas se abrirán.

Cada día expresa a alta voz la gratitud por quién eres, por ser un Alma en viaje que está viviendo una aventura maravillosa, dónde puede recoger muchos, muchos regalos, muchos tesoros.

Expresa a alta voz la gratitud por cualquier cosa te ocurre, por cada cosa que recibes, por cada situación que vives, en cualquier lugar te encuentres, con cualquier persona tú estés, porque todo está colaborando para hacerte llegar a la meta que has elegido.

Si en algún momento la fuerza no tienes, expresa a alta voz la gratitud, esto te ayudará a permanecer humilde, esto te donará la ocasión de conocer la fuerza que t infundiré en ti, si Me lo pides.

Si en algún momento conoces la sed, expresa tu gratitud a alta voz, así comprenderás cuál dono precioso es el agua.

Y así es por todo.

Se agradecida por tu cuerpo, por tu Esencia luminosa, por tu Camino de Luz.

Pero se aún más agradecida, expresa aún más la gratitud a alta voz, cuando no recibes lo que has pedido, cuando no te ocurre lo que has deseado, cuando tu corazón o tu cuerpo sufren, cuando no sientes Amor, no ves la Luz, has perdido la paz.

No te preguntes enseguida el porqué de todo esto, sencillamente y ante todo expresa gratitud en voz alta.

Sucederán alquimias, tendrás nuevas comprensiones, darás más espacio a Nosotros y a Nuestras ofrendas.

Pero la gratitud tiene que ser la gratitud del corazón, del Alma, del Amor, no de la mente, no de palabras, aunque pronunciada con las palabras.

Nada y nadie te impida expresar en voz alta la gratitud: también esto es transformar, también esto es crear, también esto es ayudar.”


Comentario

Querida Alma Luminosa, a medida que reconocerás tu belleza y la belleza que te rodea, sentirás una inmensa gratitud y el deseo de expresarla continuamente.

A menudo pasamos años tratando de sobrevivir a las muchas cosas que ahogan la voz del Alma que, reducen el espacio del corazón.

Tanto alrededor nuestra es dificultad, sufrimiento, falta de libertad y no sabemos cómo salir de todo esto, y nuestra mirada está dirigida exclusivamente a lo que nos molesta, nos falta, nos limita, nos entristece.

Perdemos la conexión con nosotros mismos y creamos espacio en el corazón a aquellos sentimientos, a aquellas sensaciones que como un remolino nos alejan de la alegría, del Amor, del entusiasmo, de la gratitud.

A menudo tenemos lo que no queremos, nos falta lo que deseamos.

Pero si volvemos la mirada hacia nosotros mismos y hacia aquellas cosas que quizás damos por descontadas, nace la gratitud.

Incluso si el corazón no es alegre, no es libre, tiene sentimientos que lo turban, sensaciones que lo angustian, igualmente vuelve la mirada hacia ti para recordar quién eres, tu Luz, tus bellezas.

Dirige la mirada a tu alrededor para observar cuantas cosas bonitas te circundan.

Dirige la mirada hacia arriba para recordarte que hay una ‘Casa’ que te espera, tu Ángel que te quiere, te ayuda, te protege.

Entra en contacto con la Naturaleza para saborear las maravillosas expresiones de Amor que te ofrece.

Recuerda que tienes un cuerpo que ‘funciona’ perfectamente.

Escucha tu respiración, la circulación de la sangre, cada órgano, observa tu capacidad de caminar y por lo tanto de poder ir a cualquier lugar que desees, la capacidad de ver, la posibilidad de tocar, de acariciar, de tomar en brazo.

Así podrás sentir gratitud hacia tu cuerpo, hacia ‘Quién’ te lo ha donado: ello acompaña el Alma en su maravilloso viaje.

En medio de la Naturaleza es aún más fácil sentir gratitud: por el árbol que dona la savia, el oxígeno, por el cielo que nos hace soñar, fantasear con sus nubes, por la tierra que nos sustenta.

Sentirás gratitud por la flor que te consagras su perfume, por la hierba que crea una suave alfombra, por la playa, por el mar que te consagra una música siempre nueva.

Cuándo regresas a casa, siente gratitud por tener la posibilidad de refugiarte, de descansar, de calentarte, de lavarte, de recibir a quién amas.

Y continuando con estas atenciones, te percatarás que hay infinitas razones por las cuales estar agradecida.

A menudo se ‘escubre’ el propio cuerpo y lo que ello permite sólo después de una enfermedad; se aprecia lo que la casa dona sólo después de haber estado en un lugar dónde las personas están sin una casa, sin nada, y se ha experimentado vivir en penurias.

Se aprecian más estas cosas si uno experimenta dormir a la intemperie, el no poder ducharse, el no poder lavar las propias prendas o el tener sólo las ropas que se llevan puestas.

Más se experimentan las faltas, más se tiene la posibilidad de darse cuenta de los inmensos dones que se poseen ya.

También yo he experimentado la enfermedad y ahora, cada mañana, agradezco mi cuerpo y estoy agradecida a la Gran Luz por tener la posibilidad de levantarme y de hacer todo lo que antes daba por descontado.

He estado en estrecho contacto con quién, incluso no teniendo nada, siempre tiene el rostro radiante y el corazón preparado para amar.

Ahora mi casa, por cuánto simple, es un palacio real, porque me refugia, porque puedo encender la luz, tengo agua para lavarme, una cama en la cual descansar, porque allí puedo tener mi intimidad.

He tenido la suerte de tener mucho, pero la suerte más grande ha sido perder todo, deber vivir sin nada, sin lo indispensable.

De estas experiencias estoy infinitamente agradecidas, porque aunque si antes igualmente agradecí (mis padres ya me habían enseñado la gratitud) ahora vivo en la gratitud, y esto es bien diferente.

Espero que muchos ‘Corazones’, muchas Almas puedan vivir en la gratitud sin tener que parar por la experiencia del sufrimiento, de las privaciones.

Si sufrimientos, privaciones, llegan, agradece, porque te llevan no sólo a aprender la importancia de la gratitud, sino a vivir en la gratitud. Así tu corazón será ininterrumpidamente feliz, enamorado de todo lo que lo circunda.

Siente que no te faltará nunca aquello que es realmente necesario para ti. Y se feliz por ello, se agradecida de ello.

En mi vida he realizado tantos sueños, he tenido muchos deseos y la mayor parte de ellos han quedado tales.

Pero ahora puedo decir gracias por aquellos sueños realizados, por lo que he pedido y no he recibido, por cuánto he deseado y no ha llegado.

Esto puede parecerte imposible, pero para mí es sencillamente la constatación que todas aquellas cosas me habrían impedido ser como soy, de vivir como estoy viviendo.

Si mis sueños se hubieran realizado, si mis deseos hubieran sido cumplidos, quizás no hubiera descubierto quien soy, no habría encontrado los tanto ‘Maestros' que la vida me ha hecho encontrar (y no han sido sólo personas...), no viviría en la gratitud incesante, no apreciaría como ahora aprecio el Todo y las pequeñas cosas que cada día tengo, que cada día vivo.

A la mañana no me sentiría dichosa de poderme levantar, de poder caminar, mirar, oír, sentir, alegrarme y amar.

A lo largo del camino he experimentado muchas veces que lo que creí justo e indispensable por mí, no lo era para nada, más bien era lo opuesto.

Así he aprendido siempre a agradecer y en todo caso, sabiendo que todo está bien para mí, incluso si en el momento en que vivo una determinada situación no siempre la comprenda.

Cualquier cosa ocurre, sé que me llevará a un crecimiento, a una conquista, me dará una enseñanza, un regalo.

Al principio no es simple usar esta llave, vivir en la gratitud incesante por todo lo que ocurre o no ocurre, por lo que se tiene o no se tiene, por lo que se vive o no se puede vivir.

Pero basta con iniciar y se obtienen enseguida confirmaciones, luego se convierte en natural, espontáneo.

Amo la alegría, elijo cada día de vivir con alegría, de estar junto a los ‘Corazones’ que me permiten alegrarme, en los lugares que más me donan alegría.

Pero si dirijo la mirada al pasado, no puedo que serle agradecida, aunque si hecho sobre todo de sufrimiento, de privaciones, de enfermedades, de soledad, de faltas, de lutos, de dolor.

En la enfermedad he aprendido a apreciar la salud.

En la falta de Amor, a amar primero.

En el sufrimiento, a comprender, intuir, sentir, la profundidad del corazón de quien encuentro.

En los lutos he comprendido cuánto cada relación debe ser vivida intensamente.

En las faltas materiales he aprendido a sentirme ininterrumpidamente dichosa por aquellas cosas que primero di por descontadas, creí indispensables, reconociendo que nada es indispensable.

En la soledad he aprendido a vivir sola sin sentirme jamás sola.

De la ingratitud he aprendido a amar, a donar sin nada que esperar.

Y no puedo qué decir:

“Gracias vida tormentosa que me has enseñado:

a refugiarme en la Luz;

a encontrar la paz en el Amor, la alegría en mí Camino;

a sentirme infinitamente agradecida por lo que tengo, por lo que está a mí alrededor, por quien se acerca a mí;

gracias porque me has confirmado cuánto soy amada, totalmente protegida, continuamente ayudada por la Gran Luz, por los Ángeles;

gracias para haber sellado que nada realmente me faltará de lo que es necesario para mi corazón, para mi Alma; gracias porque me has donado muchas experiencias qué ahora puedo compartir.

Gracias olas fuertes que me habéis enseñado a navegar, a tomar el timón de mi vida, pero también a dejarlo, para que los Ángeles puedan soplar sobre la vela, empujarme hacia la dirección justa.

Gracias vientos fuerte que me habéis doblado, porque me habéis vuelto un árbol que no se desarraigará más, porque mis raíces están hundidas en el Amor, mis ramas están tendidas hacia la Luz.

Estoy segura que el Amor y la Luz siempre me darán la fuerza necesaria para continuar el camino, me donarán lo que es necesario para el Alma.



Extraído del libro: Tu mano en la Mía
Autora: Satya

La alegría, la sonrisa y la gratitud. I



La alegría, la sonrisa y la gratitud. I

Comentario

Querida Alma Luminosa, sonriendo te regalo alegría como expresión del Amor que siento por ti.

Cuando en mi corazón había la alegría, era indispensable expresarla, compartirla y donarla.

Veía que la alegría contagiaba alegría a los corazones y esto me hacía feliz.

Pero a menudo me preguntaba: “¿Tengo muchas cosas a mi alrededor, dentro mío por las cuales regocijarme, por qué la alegría no forma parte ininterrumpidamente de mi vida?

¿Por qué en las situaciones difíciles no logro sentir igualmente alegría por todas aquellas cosas a las cuales estoy infinitamente agradecida?”

Solo cuando he iniciado el Camino de crecimiento, he comprendido que primero se debe vaciar el corazón de cada sentimiento que lo vuelve más pesado, solo así puede existir espacio para la alegría, para el Amor.

Cuando la alegría y el Amor encuentran el espacio necesario, permanecen en el corazón más allá de las situaciones que estoy viviendo, que al lado mío se encuentre alguien o no.

No se puede manifestar, donar Amor sin acompañarlo con la expresión de la alegría, porque el Amor es alegría, porque amar conduce al regocijo.

Cuando se ama intensamente, la expresión de la alegría es una consecuencia.

El Amor conduce a la alegría, el regocijo conduce a amar y así se vive la magia del Amor.

Un día, una persona me ha dicho: “De tus ojos trasluce una gran alegría”. Me he preguntado entonces porque solo por los ojos y he comprendido que no sonreía.

También esto era fruto de aquello que me había sido enseñado y es decir que cuando se crece hace falta ser ‘serios’.

Y como confirmación alrededor mío veía muy pocas sonrisas. Observando los rostros de las personas que encontraba, de las personas con las cuales me relacionaba, he notado que, problemas o no, las personas no sonríen.

Es normal entristecer el rostro cuando se está preocupado, llorar cuando se está entristecido, pero no es igualmente natural sonreír cuando todo va bien, cuando se está tranquilo.

Es más fácil ver sonreír quien no tiene nada, pero vive la vida en libertad, libre de estas enseñanzas de la educación, de las conquistas del bienestar social.

Las grandes sonrisas las he visto en rostros de personas pobres, humildes, que vivían de manera simple.

La facilidad de sonreír la he conocido en los países pobres, dónde la vida siempre es incierta y no se tiene a menudo ni techo ni comida.

Esto me ha hecho reflexionar mucho y me ha empujado a sonreír más.

Aprendiendo a sonreír he recibido grandes regalos, he descubierto qué cosas la sonrisa hace cambiar en el corazón y alrededor de si, qué cosas la sonrisa lleva al corazón, al cuerpo.

Trato de acordarme siempre de sonreír más, sobre todo en las situaciones difíciles, comprendiendo y experimentando cuánto la sonrisa y la alegría transformen todo, dentro y fuera, porque crean grandes alquimias.

En los viajes he experimentado que incluso no conociendo los idiomas, sonriendo logro hacerme comprender, recibo ayudas inesperadas, amabilidades.

En la cotidianidad tengo continuas confirmaciones que sonriendo recibo ayudas en las pequeñas o grandes dificultades, con la sonrisa muchas cosas se resuelven y a menudo las dificultades desaparecen, con la sonrisa cada relación es facilitada.

Cuando veo que mi sonrisa no es correspondida o alguien la desprecia, siento una profunda ternura por ese ‘Corazón’ que no ha conocido la belleza de la sonrisa, de la alegría y le deseo de descubrirla lo más pronto posible.

La alegría atrae, es una energía sanadora que crea alquimias moleculares, en efecto también existe la terapia de la alegría, de la sonrisa.

La alegría atrae el Amor, la abundancia, la armonía, las intuiciones, porque con la alegría se ha en sintonía con las fuerzas del Universo.

La alegría da energía a todas las cosas bonitas que hay existen y por lo tanto estas se manifiestan más intensamente.

La alegría da energía a los talentos, a los tesoros que están encerrados en el corazón, que así suben a la superficie, se manifiestan naturalmente, espontáneamente.

La alegría lleva a la paciencia infinita, dona la fuerza y la resistencia necesaria para superar las dificultades de la vida, la alegría renueva el cuerpo, purifica el aura, transforma, armoniza. La alegría no es sólo un sentimiento, una sensación, es una energía que crea.

La alegría hace sonreír y la sonrisa es un hermoso regalo que se puede ofrecer a quien encontramos, a quien amamos.

Sonriendo la vida cambia, porque la sonrisa es un regalo, y quién dona recibe luego multiplicado lo que ha donado.

Todo podemos ofrecer, siempre y en todo lugar, estos regalos: la alegría el Amor, la Luz y la sonrisa.

A través de la alegría contactamos el mundo invisible, nuestra divinidad, se alinea a lo Divino, entramos en el Amor universal y este lleva a la beatitud.

Si no ves ningún motivo por el cual para alegrarte, piensa que eres un Destello Divino, hija de la Gran Luz, siente que eres inmensamente amada por la Gran Luz, por tu Ángel, piensa que tu corazón contiene tesoros preciosos, talentos que expresar, recuerda que en el mundo muchas Almas están esperándote para ser por ti amadas, ayudadas, despertadas.

Pensando, sintiendo todo esto, no puedes que regocijarte y amar.


Pregunta:

Cuando amo me siento plena de alegría, pero desearía ser capaz de ser alegre siempre.

Respuesta:

“Pon Amor y alegría a cada gesto tuyo, a cada palabra tuya: todo fluirá mucho más fácilmente.

Ten constantemente la sonrisa en tu rostro.

Si en algunos momentos te ensombreces, cuando tomes conciencia expresa inmediatamente la sonrisa, sonríeMe y Yo te traeré la alegría que desarmará lo gris de ese momento.

Que sea la sonrisa los buenos días que Me das, que ofreces a quien encuentras por las mañanas.

La sonrisa es el medio más grande para entrar en el corazón de las personas y muchas personas tienen necesidad de sentirse penetrar el corazón por la sonrisa, tienen necesidad de ser ayudadas a sentir su corazón con una mayor conciencia, más luminosa.

La sonrisa llevará la alegría terapéutica en sus corazones.

Cuando eliges de ayudar a alguien, cada cosa que puedes hacer por él tiene un valor, pero recuerda que el Amor, la alegría, la sonrisa ya son una terapia, que el Amor y la alegría ya han hecho mitad de aquello que luego podrás hacer.

La alegría vuelve todo más rápido, más simple, porque todo por la alegría es atraído.

El camino puede ser diferente de ‘Corazón’ a ‘Corazón’, pero para todo permitir, para todo cumplir, para todo dejar que se cumpla, existe un único medio: la alegría, el Amor.

El poder del Amor se cumple, se manifiesta, a través de la alegría, así como el poder de la alegría se manifiesta a través del Amor.

Entonces sé de Mí, de Nosotros, de la Gran Luz testigo, expresando alegría, donando Amor.

Y la alegría puede ser también expresada en el momento en que tu corazón es turbado, basta con permitir que aquella turbación se manifieste, luego dejarla ir, y he aquí que la alegría vuelve.

Es la alegría de sentirse protegidos, guiados, amados.

Es la alegría de saberse Luz que está yendo hacia la Luz.

Es la certeza de estar en Viaje para volver a Casa.”


Pregunta:

No siempre logro expresar alegría en todo.

Respuesta:

“Tomándote de la mano puedo conducirte hacia una fuente nueva, la fuente de la alegría verdadera.

Siéntete una niña de Luz, alégrate por esto y extiéndeMe tu mano.

No preguntarMe dónde está esta fuente, cómo haremos para llegar, no preguntarMe nada, simplemente canta, alégrate y sonríe, y cantando, alegrándote y sonriendo, te encontrarás allí, delante de esa fuente.

No te detengas en las fuentes que ya conoces: muchas de éstas son ilusiones, hacen perder tiempo y no puedo ni empujarte ni arrastrarte, porque eres un Alma libre.

Cada uno es libre de no recorrer el sendero de la alegría y del Amor, de no llegar así a la fuente de la alegría verdadera. Alguien, aun reconociendo, quiere ilusionarse de encontrar la alegría en otras fuentes, alguien teme de tener sed y no se aparta de sus fuentes, alguien se pierde en sus propios desiertos áridos.

Si en algún momento no sientes alegría, recítala.

No te sorprendas si te digo de recitarla, ya que tienes todas las razones para vivir en alegría.

Si recuerdas quién eres, observas aquello que existe dentro de ti y a tú alrededor, no puedes más que decir:

- Soy una persona dichosa, elijo ser feliz, de expresar alegría por todo esto. -

Canta, recita la alegría, así entrarás en la onda y alcanzarás la fuente de la alegría verdadera.

Nada de aquello que temías sucederá, si los temores se disuelven con alegría, con Amor.

Tendrás la certeza que amando, regocijándote todo sucede, todo llega, incluso lo inimaginable.

Tendrás la concientización de las muchas razones que tienes para estar siempre alegra, siempre agradecida y por lo tanto feliz. Incluso esta, como todas las demás, es una elección.

Existirán muchas razones y muchas fuerzas que intentarán impedir tu recitación, por eso debes estar siempre atenta y alerta, pídeMe ayuda.

Llegará pronto el momento en que ya no necesitarás recitar, la alegría será verdadera, la felicidad será total.

Cuando no eres alegre haz este juego con toda la intensidad, con toda la sacralidad, con todo el empeño, con toda la constancia, con toda la responsabilidad, y Me darás así a todas las posibilidades para acompañarte a la fuente de la alegría verdadera.

Y si lágrimas llegan, que sean lágrimas de emoción, de liberación, de transformación, luego vuelve a recitar la alegría y todas las lágrimas se transformarán en perlas.

Si expresaras el Amor y la alegría en todo lo que haces, en todas las exigencias diarias de la vida, muchos obstáculos, muchas dificultades se disolverán de repente, el cansancio disminuirá hasta desaparecer, porque la alegría es como la savia para el árbol, y mientras la savia fluye el árbol no se cansa de vivir las estaciones, de hacer brotar las hojas, de dejarle caer, de donar sus frutos, de acoger y confortar a los viajantes, de vivir su función de árbol.

La excreción de la alegría traerá un nuevo respiro a tu vida.

Experimenta esto y tendrás la certeza que cualquier dificultad será vivida sólo como un medio, una oportunidad, una lección y verás la alquimia que ocurrirá en ti y a tu alrededor.”


Pregunta:

¿Recitando la alegría lograré vivirla ininterrumpidamente?

Respuesta:

“La alegría es una conquista, vivir ininterrumpidamente en alegría es una consecuencia.

Es una conquista que requiera la concientización de ser Hija de la Luz, de ser un Alma Luminosa en camino hacia la Luz.

El Amor hacia todo y todos requiere la gratitud hacia la Gran Luz que todo lo dona, hacia la Creación que todo lo ofrece, hacia quien te acompaña con Amor incondicional y Ayuda incesante, hacia todos los seres vivientes que encuentras en tu camino.

La alegría en cada uno de tus pasos hará de tu acción una victoria que creará una nueva alegría.

Y he aquí que con más alegría darás el segundo paso, de segunda conquista nuevamente te donará alegría y tu alegría aumentará. Y así será para los pasos siguientes.

La alegría en cada uno de tus pensamientos te llevará a no pensar más y a alegrarte de lo que ves.

La alegría es una lente que hace ver todo luminoso y, si es intensa, te ayudará a ver aquello que ahora para ti es invisible, te hará sentir la esencia de la vida.

No importa si durante el día nada especial ocurre de lo cual alegrarte, te alegras sencillamente por quien eres, por lo que has elegido de vivir, de expresar, por la meta hacia la cual estás yendo.

Recitar la felicidad, la alegría no es reprimir todo lo demás, es simplemente aprender un nuevo lenguaje, actuar, caminar, sentir, ver de manera nueva.”


Pregunta:

No quiero sufrir más, sólo quiero regocijarme.

Respuesta:

“Entonces canta, danza, sonríe, expresa gratitud por todo lo que vives, por todo lo que tienes.

No te pido nada de fatigoso, solo sonreír, solo cantar, danzar.

Al principio recita la alegría, la felicidad, recordando que cada cosa que recites creará lo que recites.

Has nacido para la alegría, para el Amor.

Ama toda la Creación, camina por el mundo con entusiasmo amando todo y a todos, y teniendo mirada hacia el Cielo.”

Pregunta:

Para saborear la alegría del Camino del crecimiento ¿debo dejar ir las otras cosas que hasta ahora me han traído alegría?

Respuesta:

“Vive cada día como una aventura para gozar todo aquello que ese día te regala.

Jamás te pediré de dejar aquello que ahora te da regocijo, sin embargo te ayudaré a regocijarte más, enseñándote a desprenderte de la manera justa, de esta manera gozarás todo, pero no serás de ello dependiente, así descubrirás las grandes alegrías que todavía no conoces.

Hasta que permanece el apego y la necesidad, no gozarás nunca plenamente.

Ve serena en cada aventura, fortalécete en la alegría, en el Amor y será más fácil vivir la vida.”


Pregunta:

¿Si no logro sonreír, tengo también que recitar la sonrisa?

Respuesta:

“En todo aquello que vives haz resonar tu Esencia alegre.

Yo Me acerco a ti con alegría, hasta que ella resplandezca en tu rostro, en tus ojos, ininterrumpidamente, a través de la sonrisa.

Es un entrenamiento incluso mantener la sonrisa, porque no estas habituada a sonreír.

Sirve concientización, atención, entrenamiento, incluso cuando la sonrisa debería ser natural, simplemente recordando quién eres, la Luz que existe dentro de ti, sintiendo Mi Amor, el Amor de la Gran Luz.

Para vivir ininterrumpidamente la sonrisa, tendrás que recordar de sonreír siempre, hasta que se volverá una cosa natural, una costumbre, y llegará el momento en que sonriendo te acercarás a la intocabilidad que te llevará a siempre sonreír, en todo sitio, cualquier cosa ocurra, cualquier situación tú vivas.

Si tú pudieras ver cómo todo cambia en tu rostro cuando sonríes, no quitarías nunca la sonrisa de tu rostro, porque emanas una vibración que atrae, que fascina, y que te lleva que te lleva alto, muy alto.

En cambio, cuando no existe la sonrisa se infiltra algo que tiene alejados los ‘Corazones’.

Y hablo justamente de infiltrar, porque a menudo no te das cuenta. Tanto la sonrisa atrae, cuanto el no sonreír aleja, tanto al sonrisa regala cuanto el no sonreír quita.

Debes tomar conciencia de esto, ser responsable de esto.

Y podrás darte cuenta de cómo estás donando y si donas con la sonrisa, observando quién se halla frente ti, cuál es su reacción, como vibra.

Prueba a observarte en el espejo, escuchando cómo vibras con la sonrisa y cómo vibras sin la sonrisa, y piensa que, de la otra parte, lo que llega es centuplicado.

He aquí que te gustarás tanto sonriendo, te sentirás tan bien sonriendo, que se volverá un pensamiento constante el sonreír y luego será una actitud constante y natural llevar la sonrisa.

Recuerda que la sonrisa puede convertirse en medicina, en alimento, en agua, la sonrisa es una perla.”


Pregunta:

Cuando tengo que ser firme y determinada con alguien no puedo sonreír, de otro modo esta persona no siente la firmeza, la claridad, la determinación.

Respuesta:

“Con la sonrisa también puedes levantar muros invisibles, cuando es necesario; puedes llevar Luz, permaneciendo distanciada.

El tuyo debe ser en todo caso un lenguaje de Amor, también cuando es necesario aclarar, pararse con firmeza, cerrar puertas, alejarse.

La sonrisa puede estar unida a la firmeza.

La sonrisa puede expresar muchas cosas, por lo tanto puede ser muy diversa de situación en situación.

Naturalmente existen momentos donde la sonrisa deja lugar a la serenidad en el rostro.”

Pregunta:

¿Me ayudarás aún más para que pueda aprender a vivir la vida sonriendo?

Respuesta:

“PiénsaMe e imagínaMe sonriente, que te sonrío a ti, por ti, que sonrío invitándote a sonreír, y he aquí que puedes contestarme sonriendo.

Tu sonrisa se iluminará cada vez más, tu sonrisa encierra algo tuyo que explotará.

La sonrisa expresa la vida, las ganas de vivir, vivirás así el juego de la vida con alegría, entusiasmo, fuerza, vivirá la magia que no puede ser expresada en la palabra ‘Vida’.

Cuando el corazón canta, volará ligero.

Y muchas son las razones para cantar, para sonreír, para goza, incluso si es fácil olvidarlas, mirando aquello que no hace sonreír.

Si prestas atención a las infinitas fuentes de alegría y de sonrisa, las dificultades, las faltas, los vacíos que podrías sentir todavía por poco tiempo, ya no crearán pesadez, no te harán apartar la mirada del Alma, del Cielo.

Llevarás los corazones a sonreír donando tu sonrisa, harás que otros ‘Corazones’ sean felices y fuertes, ayudarás a otros ‘Corazones’ a vivir sonriendo el juego de la Vida.”



Extraído del libro: Tu mano en la Mía
Autora: Satya